martes, 31 de marzo de 2015

Claves para conocer la industria editorial: del manuscrito al lector

Una vez que sabemos quiénes son las encargadas de llevar hasta los libros hasta los lectores (las editoriales, claro) ahora es momento de saber quiénes forman parte de la cadena, desde que el autor entrega un manuscrito hasta que llega a manos del lector.

Para ello, además de consultar el Manual del editor de Manuel Pimentel, me ha servido de mucha ayuda un reportaje de la serie "Los oficios de la cultura" de RTVE sobre la figura del editor Jorge Herralde y la editorial Anagrama que podéis ver a continuación.

Los oficios de la cultura - Editor: Jorge Herralde


Y, entre una fuente y otra, este es un resumen (porque, evidentemente, el proceso podría ser más complejo) de la creación de un libro desde que el manuscrito llega a la editorial hasta el lector.

FASE I: Llega el manuscrito


Cuando un manuscrito llega a una editorial, el editor  lo recibe, lo lee y valora si puede formar parte de su catálogo. Es el editor el que configura un catálogo con cierta armonía y coherencia, el que escoge la línea a seguir, todo ello manteniéndose en su tarea de estar atento al talento en el encuentro de nuevos autores.

FASE II: Este texto se queda


Una vez que se decide que el libro encaja en la editorial, comienza el trabajo del departamento de edición, el que se encarga de hacer el libro físicamente.

Para ello, antes se corrige el manuscrito, se maqueta y diseña, se ilustra si es necesario y se crea la portada. En el caso de ser un libro extranjero, se traduce.

“Se edita cuidando la belleza de las ilustraciones, el diseño de las colecciones, el interior del libro, buscando cuerpos y estilos de letra… Es lo que se llama emoción artesanal, el proceso del manuscrito que desemboca en un libro”, dice Jorge Herralde en el libro.

FASE III: Producción 


Una vez se ha maquetado, pasa al proceso de producción, en el que Pimentel distingue la preimpresión, una revisión para comprobar que el libro quedará tal y como se pensó en la fase de diseño, y la impresión y encuadernación.

FASE IV: comercial y distribución


Desde el departamento comercial de la editorial se trabaja en el precio y se crea una red de distribución adecuada para el libro que se vende en ese momento.

“Hacemos una distribución por cuotas en función del título del autor y del tema y, una vez hecha esta división, se hace otra por zonas y por vendedor”, detalla la persona encargada de la distribución en Anagrama.

Desde este departamento, por tanto, el libro se distribuye al mercado nacional pero también se gestiona el mercado de exportación y se tienen en cuenta los diferentes eventos (ferias, etc.) que se puedan plantear para su promoción.

FASE V: aterrizaje en las librerías


Después de un largo periplo, los libros llegan a las librerías. Aún quedan bastantes tareas por hacer como, por ejemplo, supervisar si la obra se ha colocado en las estanterías de la manera acordada.

La manera de ubicar los libros las mesas principales es clave porque es lo que primero que verá el lector cuando va a comprar. En el reportaje, el librero de La Central de Barcelona resalta que una característica del librero es la capacidad para asociar: el escaparate que montas, tiene siempre un sentido.

FASE VI: promoción


Esta es, por defecto profesional, la parte que más me gusta, y a la que me encantaría dedicarme, de paso sea dicho. Es el momento en el que desde el gabinete de prensa de la editorial se mueve el libro entre críticos, periodistas, redacciones culturales, bloggers,…

Este fenómeno lo trataré en un post aparte, pero me llaman sobremanera la atención las palabras de la jefa de prensa de Anagrama: “Antes había más suplementos, críticos, etc. Ahora todo esto está más disperso: blogs, páginas web,… los suplementos literarios han perdido fuelle”.

Y es que la promoción del libro que se hacía entre los medios de comunicación tradicionales ha cambiado totalmente de panorama: el fenómeno blogger es tan fuerte que las editoriales deben tenerlos en cuenta para llegar cada vez más a los lectores. Pero, además, de esto, continúan haciéndose ruedas de prensa, presentaciones públicas, ferias, encuentros con lectores, premios, etc.

Como digo, estas seis fases constituyen solamente un esquema del trabajo de la editorial  con el que nos podemos hacer una idea de cuál es la cadena que se sigue. Aún así, debemos tener en cuenta que esta industria requiere de muchos perfiles profesionales que, además, van modificándose a la vez que avanza el sector.

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