jueves, 20 de agosto de 2015

La chica del tren, de Paula Hawkins

Ya comentaba por el mes de enero en este blog que La chica del tren estaba causando furor en las listas de ventas americanas. Y, como era de esperar, el pasado mes de junio se publicó en España por Planeta de Libros.

La campaña mediática y de marketing ha sido grande y generosa, bastante generosa. Y no es que no me haya enganchado a la novela, que sí lo he hecho, pero creo que el claim de la portada (“tú no la conoces, ella a ti sí”) o calificarla de thriller psicológico es darle al lector una expectativa que puede no cumplir.

En mi caso, como ya os he dicho, el libro me ha mantenido bastante entretenida. Es de esto que quieres tener cinco minutillos libres por ahí para leer aunque sea un par de páginas. Pero en un momento dado me puse a pensar “¿y a esto se refería el ‘tú no la conoces, ella a ti sí’?”.

Rachel es una treintañera pasando por una mala situación: tiene un serio problema con la bebida. Además, cuando bebe, no se acuerda de lo que ha hecho, su marido la ha dejado por otra, y la han despedido del trabajo.

No le queda nadie, excepto su amiga Cathy. Y Jason y Jess, una pareja a la que observa desde el tren que coge todos los días hacia Londres y con la que fantasea sobre sus vidas. Un día, desde el mismo tren de todos los días, se percata de algo que no encaja en la rutina de Jess y Jason y, a partir de aquí, empieza el tinglado de la novela de la que, por supuesto, no os desvelaré nada en esta reseña.

Desde luego, el punto de partida es un buen detonante para las personas curiosas como yo y el desarrollo de la trama también tiene su punto, como ya os he dicho. El libro es dinámico, está escrito en capítulos cortitos a modo de diario, hay tres narradoras, una de ellas la protagonista, Rachel, y es muy fácil de leer.

En general, he sufrido bastante con Rachel. De hecho, ayer leí en Twitter un tuit de @Mme_Herondale  que decía: “Ese preciso momento en el que quieres entrar en el libro para darle un guantazo a la protagonista” e inmediatamente pensé en Rachel. En muchas ocasiones durante la lectura de esta novela he pensado “¡vamos, Rachel, por favor! ¿En serio vas a hacerlo otra vez?”. Pero todo tiene un tiempo hasta volver a su cauce y a Rachel le hacía falta estamparse contra la realidad antes de coger las riendas de su vida.

En conclusión. La chica del tren es un libro con un buen punto de partida y un argumento que te mantendrá en vilo. Pero no hagas demasiado caso de todo el revuelo que se ha formado alrededor suyo. Es bueno, sí. Pero no es la novela del año ni del milenio. Si lo lees con estas expectativas, probablemente lo disfrutes más.

Recomendada por Stephen King


En su momento, leí un reportaje en El Mundo que explicaba el efecto bola de nieve que se había creado en torno a esta novela de Paula Hawkins. De hecho el artículo comienza así: “Desde que se tienen datos editoriales, nunca en la historia de la literatura se había vendido tan rápido (y tanto) un libro”.

A continuación, se explica que el boca a oreja funcionó muy bien y que una serie de personajes famosos en Twitter apoyaron y recomendaron la novela, entre ellos, Stephen King.


1 comentario:

  1. Te he nominado al Liebster Award :3
    Mi blog: http://laclavedemi.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar