viernes, 30 de octubre de 2015

Una madre, de Alejandro Palomas

Hay libros de los que es muy fácil extraer el argumento porque la historia que cuentan es sólida y palpable: se puede ver, oler, escuchar, tocar o, incluso saborear.  Hacer su reseña es coser y cantar: explico la historia, la trama, los personajes, el ambiente, los detalles que más me han llamado la atención.

Pero hay otros libros que tienen más que ver con los sentimientos, con lo que nos pasa por dentro, y con ellos no basta hacer un resumen. Para nada. Esas reseñas me salen un poco más filosóficas porque hablan de las parcelas más abstractas de nuestras vidas. Esos libros dejan una huella en ti. Cuando, pasado un tiempo, olvidas el argumento, la trama, lo tangible, recuerdas, sin embargo, las sensaciones, las emociones que te han dejado impregnadas.

Una madre, de Alejandro Palomas, entra dentro de este segundo tipo. Hacía mucho que no se me empañaban los ojos leyendo algo. Hacía mucho que no tenía que dejar de leer porque lo que estoy leyendo me duele pero, a la vez, me sirve como terapia. Y también hacía mucho que no me reía tanto con un libro entre las manos.

Todo: la risa, el llanto, el alivio del dolor lo he sentido de la mano de Amalia. Amalia bien podría ser mi madre, o la tuya. Amalia es, como bien dice el título, una madre. Acaba de divorciarse después de más de 50 años de matrimonio. Tiene tres hijos, Silvia, Emma y Fer, cada uno con una historia diferente, como las que podamos tener cada uno de nosotros. Vive por y para sus tres hijos, igual que su madre Ester lo hizo en su día por ella y su hermano Eduardo.

Amalia es despistada, ingenua, padece de verborrea y su risa es contagiosa. Es el pegamento que mantiene unido a la familia, es el pilar de todos y cada uno de ellos. Es el alma mater. Es MAMA. Desde su inocente punto de vista lucha por todos y cada uno de sus hijos y los mantiene a flote. ¿Acaso os suena?

Amalia es todas nuestras madres (o la mayoría, claro está que siempre hay excepciones). Es nuestro Pepito Grillo, nuestro salvavidas, nuestro recurso, la que nos dio la vida, la que siente "eso" por la personita que ha nacido de su vientre. Amalia es una madre cualquiera, una heroína anónima de esas que levantan la vida y se la ponen de montera por sus hijos.

Y Una madre es un tributo a todas esas madres que cuidan de nosotros, que nos hacen venirnos arriba, que están a nuestro lado siempre, incondicionales. Gracias a todas las Amalias porque, ¿qué sería de todos nosotros si no fuera por ellas?

“Pero yo estoy aquí y seguiremos balanceándonos juntas el tiempo que haga falta. Y si tengo que hundirme para que flotes, me hundiré. Y si tengo que arrancarte del agua para que me vivas, te arrancaré, duela lo que duela. Porque no tengo nada mejor que hacer en la vida, hija. No hay nada mejor que hacer en la vida. Para una madre, no”.

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