martes, 10 de noviembre de 2015

Si decido quedarme, de Gayle Forman

Cotilleando en los resúmenes de lecturas de octubre de los blogs que sigo, llegué al nuevo libro de Gayle Forman, Yo estaba aquí. Después, investigando, llegué a su novela más exitosa hasta el momento, Si decido quedarme y, aunque ya sabéis qué opino de las novelas protagonizadas por adolescentes, quise saber cómo resolvía la autora el entuerto en el que metió a Mia (por cierto, que con este libro igualo el número que leí el año pasado. Y me quedan aun siete para el reto de 40 de este año).

Mia es una joven promesa del violonchelo que, por casualidad, queda en coma tras sufrir un accidente de coche con su familia (su madre, su padre y su hermano) en el que la única superviviente de los cuatro es ella.

Pero mantenerse en el mundo o morir es algo que ella debe decidir desde el estado en el que se encuentra. Para ello, recorre toda su vida recordando cómo fue su relación con sus padres, con su hermano, Teddy, con su novio, Adam, con su mejor amiga, Kim, con sus abuelos,… También revive anécdotas, rememora lugares y visualiza su futuro pero, sobre todo, relata su pasión por la música clásica, en especial, por el violonchelo.

A la vez, intercala retazos de lo que sucede en el hospital donde se encuentra ingresada en la UCI, lugar por el que pasan a visitarla y a pedirla que se quede con ellos las personas más importantes de su vida que todavía están. A pesar de su estado, ella puede oírlos y verlos, aunque no tocarlos, y sus testimonios, junto con los recuerdos, le darán la clave para decidir si se va con sus padres y con su hermano o se queda con los demás.

Como veis por el resumen, se trata de un libro duro por la temática que trata. Te hace reflexionar acerca de la instantaneidad, del segundo que todo lo cambia, de la tragedia,… pero también de la vida, de las razones que tiene cada uno para salir adelante, de la fortaleza emocional necesaria para proceder en una situación como esta… Es también una novela repleta de anécdotas, de esas que van conformando la vida poquito a poco, de las pequeñas cosas que dan sentido a los días.

La recomiendo porque, además de todo lo anterior, es fácil de leer, engancha y te hace mirar al horizonte varias veces, con la cabeza perdida… Y te obliga a pensar.

Hablar a pacientes en coma


La protagonista de Si decido quedarme, Mia, pasa la mayor parte de la novela en coma. Ella escucha y puede ver a sus familiares y amigos, además de recordar y ver pasar su vida a través de personas, lugares y situaciones. Pero, más allá de la ficción… ¿Es capaz de oír una persona en coma lo que los demás le dicen?

Leyendo por internet (y sin que sirva como algo exhaustivo) he encontrado varios artículos que indican que el estado de coma es un estado cerebral de insconsciencia, similar a la anestesia o al sueño profundo. Durante un estado de coma el tronco encefálico en la base del cerebro todavía está activo y se conservan las funciones básicas que mantienen el organismo vivo. El paciente respira, regula las constantes vitales y puede sobrevivir alimentándose artificialmente, pero no hay actividad en las áreas superiores del cerebro ni se expresa movimiento alguno que indique un mínimo nivel de conciencia o contacto con el mundo exterior.

Algunos médicos recomiendan el contacto físico y el hablarles con el fin de que perciban la presencia de sus seres queridos. Indican que no se pierde nada en la estimulación y sí puede ganarse con ella, siempre teniendo presente el diagnóstico de los profesionales y manejando muy bien las falsas expectativas.

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