jueves, 14 de enero de 2016

El amante japonés, de Isabel Allende

Me llamó la atención El amante japonés, de Isabel Allende, porque pensé que en él iba a encontrar una historia al estilo de Viento del Este, viento del oeste, es decir, una novela en la que el autor te enseña el estilo de amor de otros lugares y de otros tiempos. En este caso, yo esperaba que la novela sucediera en Japón pero no es así, tiene lugar en muchas partes del mundo pero, sobre todo, en San Francisco. Lo que sí encontré fue formas de amor diferentes que encajaron perfectos en el engranaje de los personajes.

Alma Belasco es una anciana que, tras una vida intensa, decide dejar su acomodada vida en Sea Cliff, su residencia de toda la vida, para mudarse a una especie de residencia bastante moderna en la que desea pasar los últimos años de su vida tan solo con lo imprescindible. Allí conocerá y contratará a Irina Basili, una joven de origen humilde de Moldavia con muchos fantasmas que, junto a Seth, el nieto de Alma, la ayudarán a poner en orden y a escribir los recuerdos de ochenta años.

Poco a poco, Irina y Seth van tejiendo la historia: desde la infancia de Alma en Polonia, el traslado a San Francisco a casa de sus tíos (Sea Cliff) cuando sus padres temieron por el estallido de la Segunda Guerra Mundial, sus estudios en Boston,… Según avanzan, descubren  algunos vacíos que van completando con intuición y tirando de un fino hilo de pistas. Y así es cómo descubren la especial relación de Alma con Ichimei Fukuda, un amigo de su infancia que conoció en Sea Cliff.

Esta historia está repleta de amor, de amor sincero, de un amor de por vida, de un amor apasionado, de un amor prohibido. También hay amor de amistad, de ese que sientes cuando hay complicidad máxima y cuando puedes ser realmente tú. Y, desde luego, hay una vida con altibajos, con anécdotas, con tantas vivencias como para escribir un libro, nunca mejor dicho.

Te gustará esta novela si te gusta el amor, las vidas con mucho bagaje, los intríngulis de las historias de familia,… Para mí ha sido un libro amable, del que, como ya he dicho al principio, lo que más me gusta es la descripción que se hace a lo largo del libro de diferentes formas de amar.

Campos de concentración de japoneses en EEUU en la 2ª Guerra Mundial


Uno de los episodios para mí más desconocidos de la Segunda Guerra Mundial es la creación de campos de concentración de japoneses en EEUU como reacción al ataque a Pearl Harbor. Parece ser que el Gobierno americano constituyó diez campos de concentración en California, Utah, Idaho, Wyoming, Colorado, Arizona, Arkansas y Georgia que en total albergaron a más de 112.500 japoneses-estadounidenses hasta 1945.

En este artículo se explica cómo vivió una familia japonesa en el campo de concentración de Manzanar, en California. Por su parte, en El amante japonés, se retrata la vida de la familia Fukuda en Topaz, en pleno desierto de Utah. “Durante el primer año en Topaz, Ichimei mandaba a menudo dibujos a Alma, pero después se fueron espaciando porque los censores no daban abasto y tuvieron que poner límites a la correspondencia de los evacuados. Esos croquis que Alma guardaba celosamente, fueron los mejores testimonios de esa etapa de la vida de los Fukuda: la familia apretada en el interior de una barraca;…”.

Os dejo este enlace a una serie de fotografías que Ansel Adams hizo del campo de concentración de Manzanar. Supongo que en muchas de ellas sale gente sonriente y haciendo actividades normales porque era una forma de propaganda de la época aunque no hay que olvidar que, en realidad, estos retratos están hechos en campos de concentración, con lo que ello ya conlleva. Y, aún hay más. Mirad este vídeo de YouTube y valorad por vosotros mismos.



2 comentarios:

  1. He leído mucho de esta autora pero hace unos añitos que la tengo abandonada. La publicación de esta nueva historia ha despertado mis ganas de volver a perderme entre las letras de la chilena.
    Un besin

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    1. Yo no he leído nada más de Isabel Allende, ni "La casa de los espíritus", pero cuando me gusta algo de un autor, prefiero dejar un tiempo entre libro y libro, para evitar hacer muchas comparaciones.

      "El amante japonés" es una bonita historia y te pierdes entre las letras, eso seguro.

      Que lo disfrutes.

      Un abrazo.

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