viernes, 15 de enero de 2016

[1] Tantas vidas...

Hay muchas razones por las que leo, desde la más práctica: paso más de 10 horas viajando en tren todas las semanas y aprovecho ese tiempo para leer; hasta la más romántica: me gusta vivir muchas vidas en mi propia vida (otro día hablaré de mi pasión de viajar a través de la lectura y de lo que me gusta analizar la psicología de los personajes).

En 2015 conviví con una familia india que tenía un restaurante en Francia; pasé horas en el mundo imperfecto de personajes imperfectos de Murakami; me emocioné con la rebeldía pausada de una criada negra que escribió un libro sobre blancos en EEUU en los años 60; acompañé a Laura en su viaje por Islandiacompartí duelo con Blanca; he sido la amiga en la sombra de Lila y Lenù; he regentado temporalmente una libreríahe trabajado en los cacaotales de Fernando Poo de la España colonial; y he llorado de alegría cuando Mia despertó del coma.

Lo más emocionante es que cada vez que abrimos un libro nuevo es otra posibilidad

En 2015 hice  esto y mucho más (aquí podéis verlo), y todo ello a través de los libros. Son cosas que en muchos casos nunca me sucederán pero que siento como si fueran mías porque las he sentido y vivido a través de un sinfín de personajes. Y ese es uno de los motivos por los que me encanta la lectura. Porque vivo muchas vidas en una sola.

Lo más emocionante es que cada vez que abrimos un libro nuevo es otra posibilidad, como las que he descubierto en este comienzo de año en el El amante japonés, de Isabel Allende (de la que no os podéis perder el recuadro de curiosidades porque hablo de algo muy oscuro de la Segunda Guerra Mundial que se conoce muy poco: los campos de concentración de japoneses en EEUU); o en la tierna historia de Guille, el protagonista de  Un hijo, de Alejandro Palomas.

Y todas las que nos quedan por vivir


El año nuevo también viene cargadito de novedades y no quería dejar pasar la oportunidad, hablando de Alejandro Palomas, de comentar lo poco que queda para que salga su novela, Un perro, en la que los protagonistas son los mismos que en Una madre, el top 1 de mis lecturas de 2015. Aquí podéis leer ya el primer capítulo y disfrutar de nuevo de Amalia y de Fer.

Además, por si necesitáis más inspiración en la elección de vuestras lecturas, en este enlace podéis leer las recomendaciones de Sweet Paranoia sobre las novedades editoriales de este mes, por si os hace alguna; y en este otro las mejores lecturas de 2015 de Rusta de Devoradora de libros porque muchos de los libros que leeré este año, seguramente, no serán novedades (por cierto, felicidades por esos 6 años).

#FiebreFerrante


Termino preguntándoos si os habéis unido ya a la #FiebreFerrante y habéis leído algún libro de la serie de la #AmigaEstupenda. Este último hashtag está sirviendo en Twitter para unir a todos aquellos que están leyendo esta novela, así que si tú lo estás haciendo, apúntate. Mi objetivo este año es leer, al menos, la segunda parte de esta saga, Un mal nombre.

#Leyendo


A modo de post data, os diré que acabo de empezar con un libro que se titula Alguien, de la escritora Alice McDermott y que, por lo que he leído, es del estilo de Alice Munro. Os contaré muy pronto.

Sin más, hasta la semana que viene. ¡Feliz lectura!

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