miércoles, 4 de mayo de 2016

Nubes de kétchup, de Annabel Pitcher

Hace un tiempo leí un libro sencillo que me emocionó bastante. Con sus más y con sus menos, Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea, de Annabel Pitcher, cuenta una historia dura desde la perspectiva de un niño de una manera muy ingeniosa. Por eso fue que tenía en mi lista de pendientes otro de sus libros con un título más que sugerente: Nubes de kétchup.

Las nubes de kétchup son esas que el amanecer y el atardecer pintan de rojo. Preciosa metáfora. Estos dos elementos (un libro previo que me gustó y un título prometedor) me empujaron a la lectura de este libro. Si a ello le sumamos un planteamiento inicial muy competente, el resultado es ganas de leerlo pero ya.

Zoe es una chica inglesa de 15 años que tiene un secreto que la atormenta: ha matado a alguien, o eso es por lo menos lo que le cuenta a Stuart, un criminal que cumple condena en el corredor de la muerte en Texas por matar a su mujer. Zoe piensa que solo alguien que ha cometido un delito como el suyo es capaz de entender lo que tiene dentro. Y, de esta manera, empieza a cartearse con él, a contarle toda la historia, desde el principio.

Hasta aquí todo bien, todo genial. Pero, para mi gusto, hasta aquí. Después, exceptuando algunos pasajes, casi todos protagonizados por la hermana pequeña de Zoe, Dot, la novela se convierte en un pastelito adolescente en el que, además de Zoe, están implicados los hermanos Morgan, Max y Aaron.

Evidentemente, lo que cuenta es duro si algo así le llegara a pasar a una adolescente pero el tono es demasiado pastelón. La historia de Mi hermana vive sobre la repisa de la chimenea es tremendamente triste y, sin embargo, está mucho mejor resuelta; incluso gana puntos contada desde la perspectiva de un niño pequeño.

Sin embargo, la relación entre Zoe y los hermanos Morgan no me acaba de gustar, como tampoco la resolución de las tramas de los padres o del abuelo. Por el contrario, los pasajes en los que aparece Dot, la hermana pequeña de Zoe, que es sorda, ganan mucho en comicidad y en ternura.

En cuanto al desenlace, yo me imaginaba al principio que la sangre no llegaría al río y que los actos de Zoe no podían haber sido tan malos ni comparables a los de Stuart. A pesar de que sí que hay algo de lo prometido en el final, esperaba que la historia me ofreciera ese algo para compensar las cosas que no me habían gustado. No lo llegué a encontrar.

2 comentarios:

  1. Es un libro que me llama bastante la atención pero nunca me acabo de decidir y tu reseña me ha hecho dudar un poco más por lo que cuentas del final. Saludos :D

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    1. El final no es lo que más me disgustó. El caso es que tienes una novela con una premisa inicial que genera muchas expectativas y lo que acabas teniendo es un libro adolescente.

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