miércoles, 3 de agosto de 2016

After, de Anna Todd

El verano es una de esas épocas del año en las que me apetece leer cosas ligeras y de fácil digestión. En esta ocasión,  para asegurarme de que acertaba, le pregunté a Google: lecturas de verano 2016. Revisé varias listas que compartían títulos como Instrumental, de James Rhodes; el nuevo de Jöel Dicker (del que me leí La verdad sobre el caso Harry Quebert en 2014); La chica del tren, de Paula Hawkins; … Sumando aquellos que ya había leído y otros que no me llamaban la atención, fui a parar a una serie de una escritora súper joven que empezó a escribir en Internet. Y esto me llamó la atención. El libro se titulaba After, y ella Anna Todd.

Tessa Young es un joven a la que su madre ha preparado para que su vida sea perfecta. Tiene 18 años, saca notazas y su novio es un chico ejemplar. Para su primer año de universidad tiene pensado todo al milímetro hasta que aparece Hardin Scott, el típico chico inteligente pero malote al máximo (Sí, Cincuenta sombras de Grey pero con menor carga erótica y mayor componente adolescente).

A pesar de que la autora deja constancia de que Tessa y Hardin son muy diferentes en muchos aspectos (ella es la típica chica estirada y él un gamberro redomado), algo surge entre ambos. Al principio parece que se trata solo de un rollo pasajero pero la relación se va intensificando entre celos, peleas, reencuentros, compromisos, rupturas,…

El libro de principio a fin es un continuo ir y venir, un no puedo vivir sin ti pero contigo tampoco típico de mentes adolescentes. Es absurdo idealizar una relación como esta y hablar de amor infinito, tal como la venden. Odio los tiras y aflojas continuos, lo fácil que Tessa perdona los desplantes, las malas maneras, las palabras malsonantes, las falsas promesas, el control obsesivo, lo pendiente que está de los cambios de humor de Hardin y lo que influye todo eso en su relación e incluso en su propia autoestima.

Cada vez que Hardin la lía parda y ella le manda a freír monas yo tenía la esperanza de que esa iba a ser la última (tonta de mí, que no me di cuenta de que este es el primero de una serie). Pero no, Tessa siempre perdona porque Hardin es irresistible, haga lo que haga. Y seguro que si seguimos leyendo la siguiente entrega, más de lo mismo.

Lo cierto es que la novela no tiene mucha más chicha, aparte de las terribles situaciones que se crean entre ellos, las idas y venidas, el alcohol, la universidad, una madre histérica, un novio bastante pánfilo y un grupo de amigos que mejor tener enemigos, la verdad.

¿Lectura ligera de verano? Pues no creas, es más pesado de lo que parece a pesar de ser una novela de niñatos adolescentes porque hay muchas situaciones desagradables e indignantes. Me ha recordado mucho a Cincuenta sombras de Grey: la chica inocente y el tío listo y guapo influyente y dominante.

Lo que más me gusta de este tipo de relatos es diseccionar a los personajes y analizar su psicología. ¿Por qué Hardin es tan inestable? ¿Por qué Tessa tiene tan poca autoestima? No creo que lea la siguiente parte y si empiezo, espero que Tessa deje de hacer el bobo porque a la siguiente escenita que monte Hardin, dejo de leer.

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