6 de febrero de 2019

[11] Los 10 libros que más me han influido en los últimos años

Desde que abrí este blog a finales de 2014, las cosas me han cambiado mucho. Si me paro a pensarlo, solo son cuatro años de mis 35, pero en este tiempo he avanzado más que nunca en mi vida. Y no me refiero a importantes cuestiones terrenales, no; de esas ha habido más bien pocas. Me refiero a grandes cambios dentro de mí.

En los últimos años he vivido la ruptura del seno de mi familia, he tenido que reinventarme a mí misma, eliminar viejos patrones y encontrar nuevos, crecer con mi pareja, buscar un hueco propio en el que sentirme identificada y aceptarme tal como soy. Gracias a todas estas experiencias, la mayor parte de ellas en forma de palo emocional, creo que he logrado conocerme mejor y alinearme conmigo misma.

Desde luego, ha habido mucho trabajo interno, ayuda de seres queridos y sesiones de terapia, pero nunca lo hubiera conseguido sin los libros. Ellos me han dado refugio, respuestas, otras perspectivas, nuevas formas de ver la vida y amor incondicional. Son muchas las lecturas que me han ayudado en este recorrido pero sin esta selección de 10 no podría entenderme en la actualidad. En todas ellas queda reflejado al menos uno de los pilares imprescindibles sobre los que me sostengo: familia, amor, amistad, evolución, feel good, experiencias, viajes, periodismo, enseñanza, lectura, sostenibilidad  y vida sencilla.
  • Salvaje, de Cheryl Strayed. Este relato de un viaje salvaje y solitario por un camino inhóspito es de lo mejor que me ha pasado en los últimos tiempos. La fuerza de una mujer sola y perdida con ganas de encontrar el sentido a su vida me hace sentir el poder del ser humano frente a la adversidad y de que, a pesar del esfuerzo, el resultado final es muy grande.
  • Días de viaje, de Aniko Villalba. Gracias al blog de esta escritora y a sus libros, logré superar uno de los miedos que había ido arrastrando a lo largo de los años: el miedo a viajar. Ella me enseñó a ver los viajes desde una perspectiva diferente. Y no es que hiciera la mochila y saliera a ver mundo como si nada hubiera pasado. No. Pero empecé a dar pequeños pasos en firme, de esos que intuyes que va a salir algo muy bueno
  • Brooklyn Follies, de Paul Auster. Este libro me demostró, a través de la experiencia vital de sus personajes, que es posible (¡qué digo posible, es obligatorio!) poner vida a los años, aunque sea en la última etapa vital.
  • Una madre, de Alejandro Palomas. Hablando con el autor en la Feria del Libro de Madrid de 2016 le dije: "Es imposible escribir sobre los sentimientos que he leído en tu libro sin haberlos vivido antes". En Una madre sentí con la familia de Amalia como si fuera la mía y, de hecho, pude hacer catarsis y comprender muchas de las cosas que habían pasado en mi propia familia en el último año.
  • Los interesantes, de Meg Wolitzer. Adoro esta novela porque analiza la manera en la que te planteas tu propia vida cuando tienes 15 años y cómo esas expectativas van transformándose conforme avanzan los años. Es la evolución de la vida tal cual, sin azúcar añadido: no serás lo que tenían proyectado tus padres para ti; ni siquiera serás lo que tú habías proyectado para ti, sino que tu camino se irá escribiendo conforme avances y dependerá de muchos factores.
  • Todas las familias son psicóticas, de Douglas Coupland. Si pensáis que vuestra familia es peculiar, tenéis razón, pero tenéis que leer las aventuras y desventuras de la familia Drummond para comprobar que donde lo hay malo lo hay peor. Si tenéis problemas familiares, después de leer este libro, os parecerá que lo vuestro es un cuento de gatitos.
  • Señora de rojo sobre fondo gris, de Miguel Delibes. Cuando leí esta novela quería que solo fuese para mí y que nadie más la leyese. Habla del amor, pero no del amor romántico, perfecto y con final feliz que nos intentan colar por todos lados. No. Habla del amor cotidiano y sencillo mezclado con las cosas de la vida. Habla de una relación forjada entre los hijos, el trabajo,  la familia, el día a día, las personalidades, la enfermedad, la incondicionalidad y la muerte.
  • Historia de una maestra, de Josefina Aldecoa. Mi profesión frustrada es la de maestra. Una decisión precipitada me llevó a estudiar periodismo y lo de enseñar me ha quedado como una espinita en el corazón. Por eso este libro me llegó tan adentro. Muchos de los valores relacionados con la educación de los que se hablan en las páginas de Historia de una maestra, son los míos propios.
  • Sostiene Pereira, de Antonio Tabucci. Este libro es con el que empecé, de nuevo, una relación estable y madura con la lectura. Y surgió hablando con unas compañeras en el trabajo. Y fue el que marcó un nuevo hito en mi vida. Por eso le tengo tanto cariño. Además, habla del periodismo en un momento difícil de la historia de Portugal. Y yo soy periodista y, aunque a veces reniegue, sé que, en el fondo, la profesión la llevo dentro.
  • The year of less, de Cait Flanders. En los últimos dos años, la sostenibilidad y la vida sencilla son un must en mi formade vida: menos consumo, menos plástico, mejor alimientación, vida más sencilla y centrada en necesitar menos. He de decir que me encantan las historias de vida y que esta de Cait Flanders inspiró muchísimo. Y, además, cumple uno de mis principales objetivos de lectura: leer en inglés.

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