miércoles, 13 de marzo de 2019

[08/2019] El club de la buena estrella, de Amy Tan

Este mes es el #marzoasiático de Magrat Ajostiernos, y me he querido sumar a la iniciativa porque, a pesar de que sí que me he acercado a este tipo de literatura, casi siempre ha sido a autores nipones.

Así que, en esta ocasión, he elegido un clásico como es El club de la buena estrella, de Amy Tan. Cierto que esta escritora no es china, sino americana, ya que nació en Oakland, pero es hija de inmigrantes chinos y esta novela trata un tema muy interesante: cómo viven los hijos de inmigrantes las raíces de sus ancestros. Pero es que, además, este libro analiza la relación entre madres e hijas, expectativas, sueños, realidades y cambios de generación.

La madre de Jing-Mei Woo acaba de fallecer y sus tías postizas (amigas de su madre, inmigrantes chinas en Estados Unidos) quieren que ella ocupe su puesto en el Club de la Buena Estrella, un encuentro que les sirve de excusa para reunirse y hablar de sus cosas. Aquí es donde Jing-Mei se entera de un secreto que desconoce de su madre y que le va a cambiar la perspectiva de la relación con ella, una vez fallecida, y también con sus raíces.
Con este punto de partida, la autora nos introduce en las vidas de cuatro madres inmigrantes chinas y de sus respectivas hijas, nacidas en EEUU. En cada uno de los relatos conocemos quiénes son y de dónde vienen. La lectura supone saltos continuos y gigantes de tiempo, culturas y experiencias. Por ejemplo. Las vidas de las madres están marcadas por las voluntades y tradiciones familiares de la China más arraigada y tradicional: casamientos por convenio; repudio por vergüenza; esclavitud femenina; supersticiones,... En cambio, en las vidas de las hijas, las protagonistas son cuestiones más occidentales como las crisis de identidad, las relaciones con los hombres y las decisiones de qué hacer con tu vida. Contrastes de tiempo, pero también de continentes.

Más allá de los contrastes, en los que queda muy bien reflejada la tensión intergeneracional y de culturas, hay un tema recurrente en toda la obra: el conflicto continuo entre madres e hijas. Las madres chinas quieren ejercer una fuerte influencia sobre sus hijas, como es costumbre, aunque sus deseos no son ya que encuentren un buen marido, sino que triunfen y destaquen a la americana. No obstante, las hijas americanas entienden esto como una intromisión en sus vidas y responden aún más a la americana: son libres de decidir qué, con quién, dónde y cuándo.

En este sentido, durante toda la novela hay tensión, desengaños por ambos lados y muchos desencuentros. Pero mi abuela siempre dice que las cosas se entienden con la edad, que ella también pensaba que su madre era mayor y desfasada y que, ahora, que ella ya peina canas desde hace muchos años, entiende el sentido de las palabras que le decía... Lo mismo le pasa a Jing-Mei. Su madre empieza a cobrar sentido cuando la conoce, una vez fallecida... La conoce en su legado.

Biblioterapia


Este libro está recomendado para lectores que deseen saber más acerca de la cultura china y de los choques culturales entre inmigrantes y sus hijos, especialmente chinos, claro. Además, es una novela que indaga en las complejas relaciones entre madres e hijas, con lo cual puede ser una buena manera de conocer un poco mejor qué pasa entre nosotras.

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