Recorrer el mundo

Una de las cosas que más me gusta de leer es la cantidad de sitios por los que viajo. Estos últimos años he visitado Madrid, Barcelona, Granada, Jerez, Asturias, Cadaqués y el Pirineo Aragonés. También he estado fuera de nuestras fronteras en Islandia, en varios puntos de EEUU, México, Cuba, Bioko, Italia, Reino Unido o Japón. Viajes intensos. Gracias a esta afición viajera, he dejado el rastro de mis lecturas mi Mapa de mis lecturas 2016 y de 2017.

Y, si te gusta el tema tanto como a mí, te dejo a continuación los libros de viaje con los que más he disfrutado y las crónicas de mis últimos viajes.

Libros de viaje


  • Salvaje, de Cheryl Strayed. Relato personal y autobiográfico de una mujer que, tras la muerte de su madre, el desmembramiento de su familia y la ruptura de su matrimonio, decide recorrer 1.400 kilómetros del Sendero del Macizo del Pacífico (SMP), entre California y Oregón, para encontrarse a sí misma. Es un relato salvaje, como describe su título. 
  • Días de viaje, de Aniko Villalba. Buenos Aires. Una chica que acaba de terminar su formación universitaria tiene que decidir acerca de su futuro. Y aquí se le plantean dos tipos de vida: la convencional de trabajo de ocho horas, casa, boda e hijos; o la alternativa al sistema, que muchos tachan de locura, y que consiste en ir a recorrer el mundo y escribir sobre ello. A pesar de las voces críticas, Aniko elige seguir su sueño y emprende su primer viaje en solitario por América Latina, Asia y Europa.
  • El síndrome de París, de Aniko Villalba. Tras un parón en Buenos Aires después de su primer  viaje, relatado en Días de viaje, Aniko Villalba vuelve a la vida nómada. Sin embargo, y a pesar de que esta forma de vida es con la que soñamos todos, vivir en movimiento no siempre es fácil. Aniko comenzó esta nueva aventura en 2013, justo unos días después de la muerte de una de sus mejores amigas. Con este punto de partida de fondo, la escritora reflexiona a lo largo del libro acerca de esas cosas de viajar menos atractivas, pero como no hay mal que 100 años dure, descubrió el sentido de su nuevo viaje: iba a experimentar con él.
  • Goodbye Berlín, de Wolfgang Herrndorf. Aburrido tras el final de las clases, solo y triste, Maik conoce a Tschick, un compañero de clase ruso, igual de marginado que él. Después de un par de días jugando a la videoconsola, bañándose en la piscina y haciendo  estas cosas propias de chiquillos en verano y sin saber cómo, Maik se encuentra subido en un coche viejo y destartalado marca Lada con Tschick rumbo a un lugar alejado de donde viven en Berlín. 
  • Heima es hogar es islandés, de Laia Soler. Esta novela relata el fantástico viaje de Laura, una adolescente que quiere escapar de su realidad, alrededor de Islandia con dos inesperados compañeros. En apenas diez días, el trío conocerá los secretos que esconden cada uno de ellos y brotarán los intensos sentimientos que sobrevuelan sus auras.
  • El crucero de la Chatarra Rodante, de Francis Scott Fitgerald. Relato en el que el protagonista indiscutible es la Chatarra Rodante, un viejo coche Expenso Marmon con el que viajaron Fitzgerald y su mujer, Zelda, de Westport (Connecticut) a Montgomery (Alabama): más de 1.800 kilómetros de carreteras de los años 20 americanos en un vehículo de la época que "ya había dado lo mejor de sí mismo antes de llegar a nuestras manos".

Relatos de viaje


Entrevistas

Mapa de mis lecturas 2017

Mapa de mis lecturas 2016